Los Negroides (Ensayo sobre La Gran Colombia)*

Los negroides. Medellín, Bedout, 1973.

Esos animales que habitan
La Gran Colombia,
parecidos al hombre…

I

Vanidad significa carencia de sustancia, apariencia vacía. Decimos “vano de la ventana”, “fruto vano”. El papel moneda, por ejemplo, es una vanidad. Apariencia no respaldada, apariencia de nada, eso es vanidad.

Llamamos vanidoso a un acto, cuando no es centrífugo, es decir, cuando no es manifestación de la individualidad. Por ejemplo, el estudiar, no por gana, no por instinto íntimo, sino para ser tenido por estudioso.

Acto de vanidad es el ejecutado para ser considerado socialmente. Aparentar es el fin del vanidoso.

Vanidoso es quien obra, no por íntima determinación, sino atendiendo a la consideración social.

Vanidad es la ausencia de motivos íntimos, propios, y la hipertrofia del deseo de ser considerado.

II

La vanidad está en razón inversa de la personalidad. Es social, o sea, no puede existir en el hombre solitario. Es simulación, hurto de cualidades.

Un señor que venera la memoria de su hijo, que vive de la memoria de su hijo, que no habla sino de su hijo muerto, y que si tal hijo no hubiera muerto trágicamente, él lo habría matado, para llorar por él, para vivir del cuento de sus heroísmos y virtudes…: Vanidad.

Una señora vieja que se dio a los pobres, a “la gota de leche”, a los ancianos, a los tísicos, y que si no hubiera pobres, niños hambrientos, ancianos míseros y tísicos, moriría de tristeza. Tal vieja rica tiene su gloria asentada sobre el dolor ajeno. Dice: “Si Dios quiere, habrá leche para los niños…”. Para ella, Dios es el mayordomo de su vanidad; los pobres le forman una corona de beatitud. Tal vieja es jefe del socialismo blandengue de León XIII…: Vanidad.

Hay actos y usos que tienen su origen en instintos sociales, como el amor, y que se repiten como formas muertas; por ejemplo, la corbata.

III

La vanidad está en razón inversa de la personalidad. Por eso, a medida que uno medita, que uno se cultiva, disminuye.

La vergüenza es condición de la vanidad; un in-di-vi-duo no tiene vergüenza, no simula. El orgullo es fruto del desarrollo de la personalidad, por ende, contrario a la vanidad. El general Gómez era netamente personalidad, orgullo absoluto y nada vanidoso. Creó modos, usos, costumbres. Las formas manaban directamente de su individualidad; era fuente. En Suramérica hemos tenido dos: Bolívar, hombre etéreo, y Gómez, diabólico, entendiendo por eso que su plano de vida era con las fuerzas elementales, telúricas. Bolívar era cósmico. Maravillas ambos para el observador; maestro, instigador, Bolívar. ¿Entienden ya?

De esto resulta claro lo que he dicho a la juventud, en forma simbólica, en mis libros anteriores: La cultura consiste en desnudarse, en abandonar lo simulado, lo ajeno, lo que nos viene de fuera, y en auto-expresarse. Todo ser humano es un individuo, generalmente cubierto, que generalmente vive de opiniones ajenas. En Suramérica todos están en sueño letárgico; aquí nadie ha manifestado su individualidad, excepto Bolívar, Gómez y algún otro.

Oigan, pues, jóvenes estudiosos, o mejor, juventud que brega en la meditación: El hombre es un espíritu, un complejo, que debe manifestarse, que debe consumir sus instintos en el espacio y el tiempo; apareció el hombre para manifestarse, para actuar según sus motivaciones. La vanidad impide todo eso; el vanidoso muere frustrado, y tendrá que repetir, pues vivió vidas, modos y pasiones ajenos, o mejor, no vivió.

IV

Hemos agarrado ya a Suramérica: Vanidad. Copiadas constituciones, leyes y costumbres; la pedagogía, métodos y programas, copiados; copiadas todas las formas. Tienen vergüenza del carriel envigadeño y de la ruana. ¿Qué hay original? ¿Qué manifestación brota, así como el agua de la peña? Bolívar y Gómez. ¿Cuyos sus padres y cuyos sus hijos? He meditado durante años y don Simón me queda inexplicable. Fue meteoro. Fue enviado por alguien. Gómez sí tiene padres: Hijo de la guerrilla, del asesinato, del cataclismo racial; lo explican cien años de luchas atroces en la brega por fusionar todas las razas en este continente de la sensualidad. Genio elemental, astuto, frío, inconsciente, encarnación del diablo americano. ¡Qué soberbia personalidad, qué bella individualidad la de Juan Vicente Gómez! ¿Entienden ya por qué lo amaba y fuimos compadres?

¿Qué me importan la moral y la ley, a mí, el predicador de la personalidad, de la auto-expresión, a mí, que amo a Jesús y al diablo, a Bolívar y a Gómez?… No amo sino a los honrados con su propia alma. No escribo para los suramericanos que tienen un metro que les impusieron los frailes españoles; no escribo para los bogotanos (y bogotanos son en Quito, Lima, Santiago y Buenos Aires), que nada han parido, que rezan como en Europa, legislan como en Europa y que orinan como en Europa.

Yo, señores, fui el niño más suramericano. Crecí con los jesuitas; fui encarnación de inhibiciones y embolias; no fui nadie; vivía de lo ajeno: Vivía con los Reverendos Padres… De ahí que la protesta naciera en mí y que llegara  a ser el predicador de la personalidad. Mi vida ha estado dedicada a devolverles a los Reverendos Padres lo que me echaron encima; he vivido desnudándome. Soy el predicador de la personalidad; por eso, necesario a Suramérica. Dios me salvó, pues lo primero que hice fue negarlo, donde los Reverendos Padres. Tan bueno es Dios, que me salvó, inspirándome que lo negara. Luego le negué todo al Padre Quirós. ¡El primer principio! Negué el primer principio filosófico, y el Padre me dijo: “Niegue a Dios; pero el primer principio tiene que aceptarlo, o lo echamos del Colegio…”. Yo negué a Dios y el primer principio, y desde ese día siento a Dios y me estoy librando de lo que han vivido los hombres. Desde entonces me encontré a mí mismo, el método emotivo, la teoría de la personalidad: Cada uno viva su experiencia y consuma sus instintos. La verdadera obra está en vivir nuestra vida, en manifestarnos, en auto-expresarnos.

Precisamente en el hombre más inhibido, y en el país más inhibido y en el Continente más vanidoso, tenía que aparecer la filosofía de la personalidad.

Resumiré aquí, para la juventud, las normas que encontré en mí mismo, al separarme de los reverendos padres:

PRIMERA. El objeto de la vida es que el individuo se auto-exprese. La tierra es teatro para la expresión humana; el hombre es cómico; la vida es representación.

SEGUNDA. La sociedad no es persona: Es forma, función de los individuos; es para uso de los individuos. El último fin de toda actividad debe ser el individuo. El socialismo, sobre todo el católico, es blandengue, negación de las ideas de Cristo. León XIII quitó al catolicismo todo lo que tenía de cristiano; fue anticristo; hasta su físico era el de Voltaire. Este Papa transó con la ciencia de cocina que impera en Europa. Por ejemplo, para Cristo, el pobre, en cuanto tal, era motivo de disciplina para los ricos; su caridad era asunto íntimo, motivación, escala; para los católicos, la caridad es social, negocio de viejas vanidosas, competencia de instituciones anónimas con la civilización de cocina y de máquina de Europa. La oración, en Cristo es íntima, individual: para los católicos es función social. El verdadero Cristo no era de rebaño.

TERCERA. El ladrón y el honrado, el santo y el diablo, son igualmente buenos para el metafísico, pues ambos se auto-expresan.

CUARTA. El individuo, al autoexpresarse, se acerca al Espíritu, pues se va desnudando, va perdiendo la vanidad.

QUINTA. La cultura consiste en métodos o disciplinas para encontrarse o auto-expresarse.

SEXTA. La pedagogía consiste en la práctica de los modos para ayudar a otros a encontrarse; el pedagogo es partero. No lo es el que enseña, función vulgar, sino el que conduce a los otros por sus respectivos caminos hacia sus originales fuentes. Nadie puede enseñar; el hombre llega a la sabiduría por el sendero de su propio dolor, o sea, consumiéndose.

Veamos, por ejemplo, la aritmética. Poco me importa que mis hijos sepan las tablas de multiplicar; que sepan efectuar las cuatro operaciones con enteros y quebrados; las leyes expresadas son cadáveres; lo único vivo es el espíritu. Que mis hijos mediten y vivan los problemas, para que se fortalezcan; el hombre crece de dentro para afuera. La emoción del conocimiento es lo que embellece. Me opongo a que les enseñen así: “ocho por siete…”. Hay máquinas para eso. Basta conducirlos hasta que digan: Multiplicar es sumar de una vez varias cantidades iguales. Que aprendan luego las tablas, pero en cuanto máquinas; en cuanto somos hombres, vivir la armonía, escuchar la música de los números.

Toda ley que se enseñe a un niño, sin que la haya vivido, descubierto en sí mismo, es vanidad. Toda ciencia está en nosotros; la escuela, si no está basada en la pugnacidad, en la creación, perjudica.

SÉPTIMA. Lo esencial en los programas de la escuela, es la lógica. Toda ciencia tiene un método, un ritmo; todo hombre tiene su método y su ritmo; he ahí cuál debe ser la base de las escuelas. Programa que no comporte curso de lógica en cada año de estudios, es fracaso. ¿Qué importa la obra? Importa el artífice. La obra, una vez terminada, es objeto. Lo único dinámico, siempre prometedor y finalidad última es el espíritu.

En esto que llaman civilización, desde que el hombre abandonó la metafísica, no hay sino muerte. El hombre volador vale menos que el hombre de Moisés, pues nada vale lo físico sin lo metafísico.

Por ejemplo, el dibujo y la música. La finalidad debe estar en que, mediante el conocimiento vivo de las leyes de la luz, las formas y el sonido, el hombre se apropie el mundo. Un hombre culto vive en el universo, como el pez en el agua: Naturalmente. El universo hace parte de su yo.

 

XI

 

Hay en el hombre una edad vani­dosa por excelencia, de los catorce a los veintiocho años. Es la edad del a­mor, o sea, de la figuración, del adorno.

Así tenía que ser, pues es la época en que se lleva alimento al espíritu. No está mal que el joven sea cada día de una escuela, que las recorra todas, que sea marxista, pesimista, ateo, místico, todo, todo en el curso de quince años.

              Pero es preciso que el hombre se manifieste a los veintiocho años, que a esa edad comience a darle el colorido de su personalidad a todo lo que ha ingerido.

              Que lea y observe mucho el joven; que viaje y mire; que se alimente. Pe­ro a a los veintiocho años debe recogerse y mirarse a sí mismo. A los veintiocho años no se debe leer sino meditar; en esos años llega el deber de la origina­lidad, de la auto-expresión.

En Suramérica permanecen los hombres siempre de lectores, siempre de viajeros. Tienen vergüenza de su propia alma; se quedan con los vesti­dos ajenos. Por eso he dicho en mis li­bros que todos, Laureano. Gómez, Nú­ñez, Caro, todos los jovencitos que han escrito y actuado en la Grancolombia, son púberes con barbas canosas. Aquí han creído que son frases graciosas; mis palabras son símbolos.

¿No es de vulgar observación que en Suramérica se lee mucho, que saben un poco de todo, que son vivarachos, etc.? ¿No está la explicación en lo que acabo de anotar? ¿No observan todos que a pesar de leer tánto y saber tán­to, el suramericano nada crea? Pues muy fácil explicarlo: Tienen vergüenza, simulan, leen, etc.; porque están obligados por el coloniaje político, ra­cial y literario, a considerarse como hijos de puta.        Me enorgullezco de ser el prime­ro que ha estudiado y analizado el complejo que he llamado hijo de pu­ta. Aquí han dicho que uso palabras inmundas; lo que sucede es que estudio problemas nuevos, suramericanos.

Resumen: A los 28 años llega el día de no leer sino de crear, o al morir se irá al limbo, dondé estan todos los suramericanos, menos Bolívar.

 

XXVI

 

Creo llegado el momento de ex­presar clara y sistemáticamente lo esencial de mi pensamiento grancolombia­no, disperso en algunos libros.

1- Individualidad es la serie de instintos y complejos concretados en ­un sér [sic].

2- Personalidad es la manera como cada individuo se auto expresa. Es la forma de la individualidad. Todo sér es individuo, pero pocos son personas. Casi todos los individuos están la­tentes, esclavizados por las maneras de ­la especie (formas sociales). Tales formas fueron impuestas por inducción (contagio, sugestión, imitación) de personalidades poderosas.

            3-La historia de la especie humana va del rebaño hacia la libertad. En los comienzos hubo semidioses, ge­nios, y de ellos vivió la especie huma­na. El progreso consiste en la libera­ción de los individuos. Hoy casi no ‘e­xisten’ genios; hay hombres cultos, ca­da vez más numerosos. El fin ideal será la liberación de todas las individuali­dades. El progreso se mide por la can­tidad de personas. En casi todos los países, lo miden por la cantidad de gente educada, o sea, por las maneras imitadas; en Bogotá dan a luz cada a­ño como mil bobitos, todos parecidos a Luis E. Nieto Caballero, o sea, caras de pedo.

4-Metafísicamente, el mundo apareció para ser escuela, para la auto­expresión. Cuando todos los individuos, compañeros nuestros, se hayan mani­festado y hayan consumido sus instin­tos, la especie ascenderá al plano del Superhombre. En tal sentido, las indi­vidualidades son solidarias: Mientras quede uno solo sin desnudarse en ab­soluto, mientras haya vanos, no podre­mos ascender. Así, por leyes naturales, no llegaremos a la vida plena sino to­dos juntos; somos individuos, pero so­metidos a la disciplina social. La sociedad es categoría a que estamos so­metidos; es nuestro medio de acción moral, así como el espacio y el tiempo son categorías de la mente.

5-El fin de los gobiernos es la cultura; libertar los individuos; obli­gar a individuos y sociedad a autoexpresarse. El fin de los gobiernos es la libertad absoluta; su medio es la disci­plina. Llegar a la anarquía por medio de la coacción. El gobierno es instru­mento cuya necesidad está en razón inversa del proceso de los individuos.      

6- Suramérica necesita mucho gobierno, porque no hay personas. En Suramérica como rebaño inconsciente al que es preciso alambrar el camino, atajar en los desvíos, gritar y pegar.

7- Las escuelas deben tener por fin la cultura, la libertad de los indivi­duos, para llegar a la anarquía, a la au­to-expresión, al Paraíso o Culminación.

8- Programa para Suramérica: Gobiernos legalmente fuertes y cultu­ra. Crear y no aprender; meditar y no leer; hacer y no importar. Inculcar en el pueblo la verdad de que gozar de o­bras ajenas corrompe.

*Seminario Fernando Gonzáles, Filosofía y Literatura, Julio Cesar Cárdenas Arenas

20 respuestas a Los Negroides (Ensayo sobre La Gran Colombia)*

  1. Nico dice:

    Si la vanidad nos hace sentir menos personas, porque quienes lo son se sienten mas y, de por si, se la creen!?!?

  2. Vanidad segun el diccionario de la real academia de la lengua española es igual a cualidad de vano, siendo la palabra vano igual a falto de realidad, sustancia o entidad; lo vano es hueco, vacio y falto de solidez… “dicho de un fruto de cascara: cuya semilla o sustancia interior esta seca o podrida”… vanidad tambien quiere decir arrogancia o presuncion…
    Ahora… piensen en vanidad….

  3. pakiko dice:

    Seguramente nadie lo leyo completo por que les dio pereza… que maluco eso no ??? lastima.. no saben de que se pierden.

  4. o-lu dice:

    Solo a los paisas les habra dado por filosofar sobre la vida y la nada en Colombia? Me diverti mucho leyendo estas serisimas consideraciones. ;)

  5. qefkd dice:

    Good site!!!

  6. Xe dice:

    Bahahhahaha
    gas este libro
    me toco leerlo ¬¬

    u_U

  7. alejoz dice:

    jajaja a mi tambien
    pero el libro es una ·porqueria”

  8. luisa dice:

    el libro no se deja copiar je je je

  9. la nenita dice:

    este libro es muiiiiiiiiii malo pero no inporta a alguien le cervira ok

  10. la cole dice:

    este libro es una porqueriaaaaaaaaa jajaja mi bale

  11. ramon dice:

    saben que gonorreas pupis no les gusto el libro porque habla
    de lo que ustedes viven
    la vanidad!!!!!!!!!!
    viven de lo que les dice la gente

  12. OSCAR dice:

    es el mejor y mas realista que he visto en la filosofia de un autor colombiano. buena a ese man, este donde este

  13. Juan Manuel dice:

    este libro ews una real porquerìa, si el sistema occidental no hubiese “copiado” las instituciones, leyes costumbres y demàs factores del modelo europeo, aùn vivirìamos en las cavernas.
    el libro ademàs de “vano” es improcedente e ilògico, lleno de contradicciones y estupideces (disculpen la palabra) que no valen la pena ser leidas.

  14. carlos dice:

    necesito hacer una tarea de los negroides pero nose cuales son los valores que trata el libro prfavor ayudenme q la tarea es para mañana

  15. hola todos nosotros somos negroides porque decendemos de una muchacha de raza negra llamada eva micotrondial esa tribu poblo el mundo y las razas se originaron por el tipo de clima en africa por el sol ardiente la piel es obscura en oriente por el reflejo del sol los ojos son rasgados y en europa la piel es blanca porque con el frio contrarresta y el sol no da ila piel se hace mas blanca y en america los habitantes decienden de caucasicos y orientales y con las conquistas nacieron las razas triguellas .por eso somos los mismos tenemos los mismos genes que alguien le diga a hitler que estaba equivocado . gracias se despide el vampiro de la noche chao .

  16. javier dice:

    pupis pirobos les dio donde mas les dolio este libro es maluco pero dice muchas verdades

  17. Marce dice:

    El dia de hoy me termine de leer el libro, es excelente, recomendadisimo que lo lean todo y asi nos daremos cuenta porque Colombia, Venezuela y Ecuador estan como estan y cual es el camino para superar tantos problemas.

  18. sebastian parra dice:

    hola. hare krishna hare krishna krisna krishna hare hare hare rama hare rama rama rama hare hare jovenes del mundo les habla un amigo un hermano me gustaria q empesaran ha analizar la vida sus esperiencias lo bueno y lo malo y hay ban a encontrar q este libro solo lo puede escribir una persona q esta llena de amor por todos nosotros.chao

  19. Orlando Martìnez Henao dice:

    es la cruda realidad de un pais lo que pasa es que es dificil de entender pero si le ponemso interes nos acercamos ael con mucho placer.
    orlando martinez h

  20. FRESITAROSITA dice:

    ESE PIROBO LIBRO NI ME LO LEÍ DE SOLO ESCUCHAR EL NOMBRE SE ME REVOLVIERON LAS TRIPAS

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