Los Negroides (Ensayo sobre La Gran Colombia)*

Octubre 29, 2006

Los negroides. Medellín, Bedout, 1973.

Esos animales que habitan
La Gran Colombia,
parecidos al hombre…

I

Vanidad significa carencia de sustancia, apariencia vacía. Decimos “vano de la ventana”, “fruto vano”. El papel moneda, por ejemplo, es una vanidad. Apariencia no respaldada, apariencia de nada, eso es vanidad.

Llamamos vanidoso a un acto, cuando no es centrífugo, es decir, cuando no es manifestación de la individualidad. Por ejemplo, el estudiar, no por gana, no por instinto íntimo, sino para ser tenido por estudioso.

Acto de vanidad es el ejecutado para ser considerado socialmente. Aparentar es el fin del vanidoso.

Vanidoso es quien obra, no por íntima determinación, sino atendiendo a la consideración social.

Vanidad es la ausencia de motivos íntimos, propios, y la hipertrofia del deseo de ser considerado.

II

La vanidad está en razón inversa de la personalidad. Es social, o sea, no puede existir en el hombre solitario. Es simulación, hurto de cualidades.

Un señor que venera la memoria de su hijo, que vive de la memoria de su hijo, que no habla sino de su hijo muerto, y que si tal hijo no hubiera muerto trágicamente, él lo habría matado, para llorar por él, para vivir del cuento de sus heroísmos y virtudes…: Vanidad.

Una señora vieja que se dio a los pobres, a “la gota de leche”, a los ancianos, a los tísicos, y que si no hubiera pobres, niños hambrientos, ancianos míseros y tísicos, moriría de tristeza. Tal vieja rica tiene su gloria asentada sobre el dolor ajeno. Dice: “Si Dios quiere, habrá leche para los niños…”. Para ella, Dios es el mayordomo de su vanidad; los pobres le forman una corona de beatitud. Tal vieja es jefe del socialismo blandengue de León XIII…: Vanidad.

Hay actos y usos que tienen su origen en instintos sociales, como el amor, y que se repiten como formas muertas; por ejemplo, la corbata.

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Carta a todos (de alguien que no sabemos quien es)

Octubre 24, 2006

Llego a mis manos, una carta… la leí y ahí mismo mientras iban pasando las letras al frente de mis ojos, pues me iba diciendo a mi mismo que tenía que darle la oportunidad a su autor, que después de descifrar su firma preferí conservarlo como anónimo, de que su carta se pudiera hacer llegar a mucha otra gente.
El personaje, escritor de ésta, es una persona victima de desplazamiento forzado, y su carta que no va dirigida a nadie en especial, pero va dirigida a todos, tiene la única función de hacer letras su sentir. Así que sin más aca la pongo, ustedes dirán (los errores o aciertos de ortografía son propios de la original, así como la redacción y la forma):

América látina atraviesa por un momento apoteosico, Cultural, Social y económico. Se dirige hacia el socialismo y hacia el imperialismo; deja entrever la temeridad y el ansia de la dictadura cobijada por la reelección; la comercialización de armas y droga, la corrupción administrativa, la mala distribución de la riqueza y el reparto del poder, poseción y manipulación; hacen que se aproxime una guerra interna en la mayoria de los paises de américa, dividida entre varios golosos que se pelan con armas y no con la Razón.

No quiero ser desplazado sino un hombre capáz de valorar las culturas, costumbres y ver más allá de donde otros ven.

Deseo ser hombre capaz de beber en el poso ageno y poder encontrar una respuesta a tantos interrogantes como “Armero”, las selvas colombianas como pulmón de mi patria; el desarme nuclear; que en colombia no haya impunidad si no que haya personas.

Veo mi patria como paraíso mundiarl desaeado por los bloques comunistas, socialistas e imperialistas; Estado amenazado por presiones, mercados impuestos y sometidos al capricho de Buch.

Amenazadapor los comunistas nacidos de sus entrañas, como malos hijos de la patria.

Firma.

No debo poner nada, los sentimientos y las palabras son las de el, así que nada más agregare.


Capitulo perdido de Rayuela

Octubre 15, 2006

Se ha encontrado el capítulo perdido de Rayuela Julio Cortázar recuperado, tras 20 años de ausencia

13 de febrero de 2004Grau Santos El cultural, El mundo Antes de terminar Rayuela, Julio Cortázar eliminó un capítulo completo, el 126.

No era uno cualquiera: como él mismo confesó, ¡Rayuela partió de estas páginas!. ¿Y por qué lo eliminó? No me había dado cuenta [...] que el final del libro, la noche de Horacio en el manicomio, se cumplía dentro de un simulacro equivalente al de este primer capítulo.Comprendí que debía eliminarlo, sobreponiéndome al amargo trago de retirar la base de todo el edificio. El capítulo perdido se publicó en la Revista Iberoamericana de la Universidad de Pittsburgh en 1973. Saúl Yurkievich y Julio Ortega lo recuperaron en su inencontrable edición de Rayuela (Ayacucho, 1980) sin las palabras preliminares de Cortázar, así como en el volumen 16 de la colección Archivos del CSIC (1991). El Cultural lo rescata hoy para el gran público, cuando se cumplen 20 años de la muerte de Cortázar, con honores de descubrimiento.

Empezó porque después de tomar el último trago de café. hizo la señal pero lo miró inexpresivamente y fue a buscar el diario para leer las columnas necrológicas como corresponde después del café. esperó un momento y dijo que iba a hacer más café porque se había quedado con ganas de tomar café de verdad y no el jugo blanquecino que preparaba so pretexto de que ya casi no quedaba café molido en la lata azul.

A esto contestó con una mirada igualmente blanquecina, y cuando le hizo otra vez la señal, los ojos se dejaron caer hacia abajo y empezaron a buscar (en un diario de la mañana) a Juan Roberto Figueredo, q.e.p.d., fallecido en la paz del Señor el 13 de enero de 195…, con los auxilios de la religión y la bendición papal. Su esposa, etcétera. Isaac Feinsilber, q.e.p.d., etcétera. Rosa Sánchez de Morando, q.e.p.d. Ningún conocido ese día, ni siquiera un nombre que se pareciera a alguien conocido y que permitiera la duda y la genealogía. Volvió con la cafetera y empezó por echar bastante azúcar en la taza de que no lo miraba, absorta en la lectura de Remigio Díaz, q.e.p.d. Después le sirvió café hasta el borde de la taza, y llenó la suya, mientras con la mano libre sacaba un paquete de cigarrillos y se lo llevaba a la boca como si fuera a morderlo, pero era nada más que para extraer hábilmente un cigarrillo sin tocar los otros con los labios. ¡Tengo muchísimo sueño! dijo al cabo de diez minutos. Leer el resto de esta entrada »


Carlos Ruiz

Octubre 10, 2006

Que fue de ese hombre, de ese artista, de ese luchador. Carlos Ruiz quien consciente de su lucha, de sus capacidades, de sus sueños a veces, desde los pies y manos de Arturo Alape a veces se reprochaba el haber ido al exilio para proteger su vida, aquel pequeño heroe que se protegio durante tanto tiempo, para volver con el poder de la palabra, de la pintura, de la voz enunciar tantas verdades que tenía resguardadas en su cabeza, tantas historias que tenia dispuestas a salir, a hacer memoria, a retumbar, a golpearnos, a cambiarnos, a sacudirnos, a despertarnos.

Pues ese hombre, ese hombre se nos fué… nos dejo hace tres días… hace tres dias cerro los ojos por última vez y tomo el último respiro que le daría fuerzas para emprender su viaje, quien sabe hacia que otro mejhor lugar.
Carlos Ruiz, se fue… pero también nos dejo, el valor de Arturo Alape, el recuerdo de lo que en su nombre escribió, pinto y esculpio… suena raro… nunca lo conocí (ni a Carlos ni a Arturo), nunca más allá de sus letras y de su voz, que para mi ya es bastante… pero si conocí sus textos, su pincel y quizás por medio de estos un poco de su pensamiento que ya es, un poco, mio.

Por todo esto Carlos: muchas gracias… y buen partir…
Por lo que falta: ojala continues con nosotros, que nosotros (algunos) continuaremos contigo, con tu voz, con tu letra.

Mas sobre Arturo Alape:
www.colombiaya.com/escritores/arturoalape.pdf
http://es.wikipedia.org/wiki/Arturo_Alape


No nos olvidamos de pensar

Octubre 5, 2006

Tenían razón unos amigos:

El primero me decía que este espacio lo teníamos un poco olvidado.
El segundo, me comentaba lo dificil que podría llegar a ser cumplir el cumplir la misión que se tiene desde el principio, de este espacio.

Pero volviendo a entrar aca, y recordandolo gracias a la reprimenda del primero de ellos, caí en la sorpresa de notar como muy lentamente los visitantes habían ido aumentando (lentamente pero aumentando); lo que me dio la posibilidad de reconfirmar a GUAGUAU (el segundo de los amigos) el hecho de que depronto no solo la mitad de los lectores cumplán el requisito de ser críticos, sino que quizas todos eran más críticos de lo que el y yo pensabamos, y de pronto todos estaban siguiendo el ideal de tomar la lectura como un hábito diario o por lo menos como un desestres semanal.

Así que después de estas sorpresas, y con el mas profundo sentimiento de gratitud (por este impulso que se nos da de más) confirmamos el hecho de que de pronto si habíamos dejado de escribir pero por eso ni quienes nos leen seriamente o por desparche, ni nosotros mismos, habíamos abandonado el hecho de pensar y hablar… el proyecto de pensadurías y hablamientos y su humilde deseo e invitación, sigue para adelante.